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Valentina Ospina

Líder de Producto · Traza Estudio

Primer Reflejo

Hola Valentina. Te leí con atención en cada una de tus respuestas. Veo a alguien que lleva el peso de las entregas sobre los hombros, que revisa dos veces lo que el equipo hace, y que siente que ese patrón se repite proyecto tras proyecto — y te está cansando.

Lo que apareció es algo específico: no es que no confíes en tu equipo en general. Es que no confías en que el criterio de otra persona sobre 'terminado' sea tan bueno como el tuyo. Eso es distinto. Y eso te lleva a resolver las cosas tú misma antes de abrir la duda al grupo, a revisar lo que alguien más ya revisó, a sostener sola el filtro final.

Al mismo tiempo, veo que cuando estás en una sesión de research con usuarios o cuando un prototipo valida sin retrabajo, algo diferente ocurre — estás allí, presente, aportando desde lo que sabes. No desde el control.

Y hay algo más: sabes exactamente qué está pasando. No es que no veas el patrón. Lo ves. Incluso lo reconoces en la vida misma — la vida te está invitando a aprender a delegar de verdad. Lo escribiste. Eso significa que parte de ti ya está lista para mirar esto de otra manera.

Durante esta correspondencia, podemos mirar juntos qué ocurre en el espacio entre 'soltar' y 'dejar de importarte la calidad'. Porque lo que leo es que para ti esos dos son lo mismo — y quizás no lo sean. La invitación es simple: ¿qué pasaría si la calidad que buscas no depende de que todo pase por tus manos, sino de que el equipo tenga criterio? Y si es así, ¿qué necesitarías ver o escuchar para empezar a creer que alguien más puede tener ese criterio?

— EL MENTOR

Testimonio publicado con el consentimiento explícito de Valentina.